ACCIONES DE ACCIONA: ANÁLISIS DE 2025 Y VISIÓN 2026
Qué impulsores y amenazas afectan a Acciona en 2025 y hacia dónde se dirige en 2026
Rendimiento bursátil durante 2025
Durante el año 2025, las acciones de Acciona han mostrado un desempeño mixto en los mercados bursátiles españoles, reflejo de un sector energético en transformación y de los múltiples frentes que influyen en el desarrollo de empresas vinculadas a las energías renovables y a grandes infraestructuras. Como operador diversificado, Acciona cotiza en el mercado continuo español y pertenece al IBEX 35, lo cual lleva a muchos inversores institucionales y particulares a seguir muy de cerca su evolución.
En los primeros seis meses del año, Acciona experimentó una volatilidad significativa en su cotización, oscilando entre los 105 y los 137 euros por acción. Esta oscilación respondió a factores internacionales como la subida de tipos en Europa, la evolución de la inflación y la reciente incertidumbre derivada del conflicto geopolítico en Oriente Medio, que ha afectado los precios energéticos globales. La cotización recibió presión bajista especialmente en el segundo trimestre, cuando se conocieron datos de ralentización económica en algunos mercados europeos clave.
No obstante, el grupo ha mostrado su capacidad de resiliencia. A través de su filial Acciona Energía, continúa desarrollando proyectos internacionales de energía eólica y solar en Australia, Estados Unidos y Latinoamérica. Esto ha incentivado el interés de analistas que valoran positivamente su diversificación geográfica. Asimismo, la compañía ha cerrado durante este ejercicio varios contratos destacados de infraestructuras en Oriente Medio y África, reforzando su posición en ingeniería civil a nivel internacional.
Un indicador a destacar es el EBITDA consolidado, que al cierre del tercer trimestre de 2025 superó ligeramente los 2.000 millones de euros (un crecimiento interanual del 6,4%), gracias a una mejora operativa y a la contención del gasto en ciertos proyectos. Este dato ha soportado la percepción de valor fundamental en medio de la inestabilidad bursátil.
Entre las métricas para los inversores a seguir se encuentran:
- Nivel de endeudamiento neto, que presenta ligera mejora respecto a 2024, situándose en torno a los 5.100 millones de euros.
- Dividendos: la política de retribución se ha mantenido prudente, con un pay-out cercano al 35%.
- Flujos de caja operativos, que evolucionan positivamente gracias a una mayor generación en la división de Energía.
En el conjunto de 2025, el consenso de analistas sitúa el precio objetivo entre los 135 y 145 euros, aunque con una marcada división de opiniones respecto a los riesgos exógenos que podrían alterar este escenario.
Factores que impulsan a Acciona
Acciona se perfila como un actor estratégico en la transición energética global, y esta condición es clave para entender su evolución en 2025. Entre los drivers de crecimiento más importantes destacan los siguientes:
- Impulso regulatorio en renovables: las directrices de la Comisión Europea para cumplir con el paquete Fit for 55 y los fondos Next Generation siguen incentivando el desarrollo de infraestructuras verdes. Acciona se encuentra bien posicionada para beneficiarse de estos instrumentos.
- Crecimiento en energía solar y eólica: en 2025, se prevé que Acciona Energía haya incrementado su producción instalada en un 12%, con nuevas plantas en EE.UU., Australia y Colombia, lo que le permitirá mejorar su aportación al EBITDA del grupo.
- Tendencia ESG y fondos sostenibles: la presencia de Acciona en índices ESG (como el Dow Jones Sustainability Index y FTSE4Good) la convierte en una opción favorita para inversores institucionales que priorizan criterios de sostenibilidad.
- Internacionalización de contratos de infraestructuras: la división de construcción ha conseguido contratos relevantes en mercados emergentes, principalmente en África y Oriente Medio.
No obstante, este panorama de oportunidades no está exento de riesgos y desafíos:
- Subida de tipos e incremento de costes de financiación: la política monetaria restrictiva del BCE encarece los proyectos intensivos en capital, como los vinculados al desarrollo energético.
- Dificultades logísticas y retrasos en proyectos: algunos mercados muestran limitaciones por falta de suministros críticos, lo que retrasa cronogramas de ejecución en construcción y energías renovables.
- Competencia y presión sobre márgenes: empresas como Iberdrola Renovables, Enel Green Power o Naturgy están intensificando su presencia en los mismos mercados, lo que añade presión al perfil competitivo de Acciona.
- Factores climáticos extremos: fenómenos como sequías prolongadas o aumentos de temperatura pueden afectar negativamente la producción hidroeléctrica en España y otras regiones donde opera.
Además, se observa una creciente preocupación sobre el papel de España como hub energético a medio plazo, debido a retrasos regulatorios en planificación energética. Esto podría ralentizar las adjudicaciones en energía renovable, afectando posibles ingresos futuros.
Pese a todo, Acciona mantiene una tesorería sólida, una estructura de negocio diversificada y una visión estratégica orientada a largo plazo, lo que le permite navegar las incertidumbres del entorno actual.
Qué mirar en el horizonte 2026
De cara a 2026, los mercados financieros estarán atentos a diversas variables que influirán directamente sobre el desempeño de las acciones de Acciona. Tanto inversores minoristas como institucionales deberán seguir una combinación de indicadores macro, evolución del sector y decisiones corporativas que definirán el nuevo marco estratégico del grupo.
Tres aspectos fundamentales dominarán la trama 2026:
- Rentabilidad de nuevos proyectos energéticos: Acciona debe probar su habilidad para monetizar los recientes contratos adjudicados en 2025. Las plantas solares y eólicas en Australia, EE.UU. y Colombia deberán comenzar a generar márgenes relevantes y aportar de forma recurrente al flujo de caja.
- Desempeño de Acciona Energía en el parqué: tras su salida a bolsa en 2021, Acciona Energía ha tenido una evolución estable pero no exenta de retos. En 2026, se espera que la filial consolide su papel como principal contribuyente al resultado operativo del grupo. Una revisión de su guidance podría tener efecto directo sobre la cotización de la matriz.
- Transformación digital y eficiencia: Acciona ha iniciado procesos de transformación digital interna especialmente en la división de construcción y gestión del agua. El mercado valorará en 2026 si estas medidas contribuyen de forma tangible a mejorar los ratios de rentabilidad (ROCE) y márgenes operativos.
Asimismo, se espera que el entorno macroeconómico sea más estable en comparación con 2024-2025. Se prevé un posible recorte de tipos en Europa durante la segunda mitad de 2026, lo cual podría impulsar el múltiplo de valoración de compañías de infraestructuras. Este factor será favorable siempre que las tensiones geopolíticas se mantengan contenidas.
En materia ESG, se anticipa una presión creciente por parte de inversores para definir objetivos más claros en sostenibilidad y circularidad, en línea con el nuevo reglamento europeo sobre reportes de sostenibilidad corporativa (CSRD). Esto supondrá oportunidades para quienes cumplan los estándares, pero también sanciones reputacionales si no se adaptan a tiempo.
Los analistas recomiendan observar:
- La evolución del pipeline de proyectos renovables (actualmente de 11,6 GW).
- El grado de ejecución de contratos internacionales en infraestructuras (incluyendo Filipinas y Noruega).
- Posibles movimientos corporativos como alianzas estratégicas o desinversiones.
En conclusión, Acciona continúa siendo un valor relevante en la Bolsa española, cuya evolución en 2026 dependerá del equilibrio entre ejecución operativa, acceso a financiación y capacidad para capitalizar la sostenibilidad como ventaja competitiva. El grupo ha mostrado solidez, pero deberá refrendarla con resultados estables en nuevos escenarios globales.