ACCIONES DE IAG EN 2025: ANÁLISIS Y PERSPECTIVAS
Claves bursátiles de IAG en 2025: drivers, riesgos y predicciones para 2026
International Airlines Group (IAG), el holding que agrupa aerolíneas como Iberia, British Airways, Vueling, Aer Lingus y LEVEL, se mantiene como uno de los actores más relevantes del sector aéreo europeo. Con base en su cotización en el IBEX 35, las acciones de IAG son objeto de seguimiento por parte de inversores institucionales y minoristas, especialmente tras los años de fuerte impacto por la pandemia y su posterior recuperación. En este artículo analizaremos su desempeño bursátil durante 2025, los factores clave que lo impulsan, los riesgos que enfrenta y qué debemos vigilar de cara a 2026.
Durante 2025, IAG ha mostrado una tendencia mixta en bolsa, con periodos de fuerte recuperación que han alternado con correcciones puntuales. La creciente demanda de vuelos tras el levantamiento de restricciones, tanto en el segmento turístico como el corporativo, ha favorecido una recuperación de ingresos. Además, la consolidación de rutas y la mejora en los márgenes operativos han contribuido a reforzar las expectativas positivas del mercado.
No obstante, las acciones de IAG han mostrado cierta volatilidad durante el primer semestre del año, influenciada por factores como la fluctuación del precio del petróleo, los conflictos geopolíticos, y las incertidumbres macroeconómicas globales. El beneficio neto del grupo y su capacidad de generación de caja serán factores determinantes para la confianza del inversor de cara al cierre del ejercicio.
El PER (relación precio-beneficio) actual de IAG se encuentra dentro de la media del sector europeo, lo que indica una valoración razonable según los beneficios esperados. Las previsiones de consenso sitúan el crecimiento de ingresos en torno a un 8 % interanual para 2025, según datos compilados por analistas bursátiles.
Una evolución destacada ha sido la progresiva recuperación de niveles de ocupación similares a los de 2019, en particular en rutas transatlánticas y del corredor Europa–Latinoamérica, donde IAG conserva una posición de liderazgo. Las sinergias entre aerolíneas del grupo han permitido optimizar flotas, reducir costes por pasajero y mejorar la eficiencia operativa, aspectos que el mercado valora positivamente.
Desde el punto de vista bursátil, el análisis técnico señala zonas de resistencia clave en el rango de los 2,30 a 2,50 euros por acción. La superación mantenida de estos niveles podría confirmar un cambio de tendencia de medio plazo. Por el contrario, una pérdida de soporte en torno a los 1,90 euros desencadenaría revisiones a la baja en los objetivos a corto plazo.
En resumen, el balance preliminar de IAG en 2025 refleja una compañía en proceso de estabilización, con fundamentos sólidos en áreas clave pero también con desafíos significativos. La evolución macroeconómica europea, la política monetaria del BCE y los costes del combustible serán los ejes que seguirán condicionando la cotización en el segundo semestre.
El comportamiento bursátil de IAG en 2025 está determinado por una combinación de factores económicos, operativos y sectoriales. A continuación, desglosamos los principales “drivers” que inciden de forma directa en el valor de sus acciones:
1. Recuperación de la demanda aérea
El regreso de la normalidad a los hábitos de viaje ha supuesto un apoyo significativo para el negocio de IAG. El repunte del turismo europeo, los viajes de larga distancia y el regreso parcial del viajero de negocios han sostenido el crecimiento en los ingresos por asiento-kilómetro ofrecido (ASK). Las políticas promocionales para fidelizar y captar nuevos clientes también han sido decisivas.
2. Gestión de costes y optimización operativa
IAG ha puesto un fuerte foco en la contención de gastos, renegociando contratos, desprogramando aeronaves menos eficientes y automatizando procesos en tierra. Estas estrategias han permitido alcanzar un break-even operativo más sostenible. Las integraciones tecnológicas entre sus aerolíneas han generado sinergias adicionales.
3. Precio del petróleo y cobertura de combustible
Uno de los principales riesgos operativos del sector aéreo es el precio del combustible. IAG opera con coberturas que moderan su exposición, pero las recientes subidas del crudo Brent en 2025 han provocado revisiones al alza en costes operativos. La habilidad del grupo para trasladar incrementos a tarifas sin resentir la demanda será clave.
4. Inversión en sostenibilidad
La presión regulatoria y reputacional lleva a que IAG dé prioridad a programas de descarbonización, modernización de flota y compra de combustibles sostenibles (SAF). Aunque implican un coste relevante a corto plazo, permiten cumplir con normativas europeas y posicionan al grupo como líder en aviación responsable. Esta vertiente ESG resulta valorada positivamente por ciertos inversores.
5. Rentabilidad de rutas y liderazgo en Latinoamérica
Una ventaja competitiva de IAG es su implantación en mercados de fuerte crecimiento como Latinoamérica, especialmente a través de Iberia. La racionalización de frecuencias y el uso de hubs intercontinentales en Madrid y Londres permiten maximizar márgenes y modelos interconectados. Esta red robusta aporta resiliencia frente a disrupciones locales.
6. Riesgos regulatorios y sindicales
Los retos laborales siguen presentes. En 2025 hubo negociación de varios convenios con tripulaciones, tanto en España como en Reino Unido. Tensiones o huelgas podrían afectar la operativa y reputación. Por otro lado, nuevas regulaciones sobre derecho del pasajero o tasas ambientales podrían elevar los costes estructurales.
En conjunto, IAG mantiene una hoja de ruta clara orientada al crecimiento rentable, capitalizando su escala y diversidad geográfica. Los drivers mencionados ofrecen tanto oportunidades como limitaciones que requieren una gestión activa por parte del equipo directivo.
Más allá del ejercicio 2025, los inversores interesados en las acciones de IAG deben considerar una serie de riesgos estructurales y objetivos estratégicos que definirán el rumbo de la compañía de cara a 2026. Las aerolíneas enfrentan un entorno global cambiante, con numerosas variables fuera de su control. En este contexto, el análisis prospectivo es clave para tomar decisiones informadas.
1. Riesgos geopolíticos y sanitarios
Cualquier escalada de conflictos armados, cierres de espacio aéreo o eventuales brotes de nuevas pandemias supondrían una amenaza significativa para el negocio. La experiencia del COVID-19 dejó claro el impacto que estos eventos tienen sobre la movilidad mundial y la cotización de las aerolíneas. Un riesgo latente en 2026 estaría vinculado a tensiones en Oriente Medio o Asia-Pacífico.
2. Política monetaria y entorno macro
Las decisiones del Banco Central Europeo respecto a tipos de interés influirán de forma directa en el coste de financiación de empresas endeudadas como IAG. Aunque el grupo ha conseguido reducir parte de su deuda pandémica, el apalancamiento sigue siendo un factor a monitorear. Un entorno de tipos altos prolongados podría limitar inversiones o dividendos.
3. Competencia creciente y nuevas aerolíneas
El sector aéreo europeo está viendo resurgen nuevos jugadores low-cost, así como fusiones en competidores tradicionales. Ryanair, Lufthansa y Air France-KLM continúan renovando flotas y ampliando destinos. Para mantener cuota de mercado, IAG deberá invertir en experiencia del cliente y diferenciación sin desequilibrar su estructura de costes.
4. Innovación y digitalización
Una de las claves para 2026 será la adaptación tecnológica. Los pasajeros esperan cada vez más una experiencia fluida 100% digital, desde la reserva hasta el embarque. IAG ya ha lanzado iniciativas en inteligencia artificial y biometría que mejoran la eficiencia, pero el ritmo de innovación será determinante para retener clientes y reducir cuellos de botella operativos.
5. Capacidad de generación de caja
El flujo de caja es el indicador que mejor refleja la salud financiera real de una compañía como IAG. Si bien en 2025 se espera cerrar en positivo, será esencial ver su evolución en 2026 para asegurar sostenibilidad de dividendos, reducción de deuda y capacidad de invertir en nuevas rutas o aeronaves.
6. Valoración bursátil y consenso de mercado
Muchos analistas consideran que IAG cotiza con descuento frente a sus homólogas, lo cual puede representar una oportunidad si se materializan las previsiones de beneficios. La mejora en métricas como EBITDA, margen operativo e ingresos por pasajero consolidará a IAG como una opción atractiva para carteras diversificadas.
De cara a 2026, se recomienda monitorear de cerca la evolución macroeconómica europea, la política energética, la rentabilidad por ruta y cualquier anuncio corporativo relevante, incluyendo posibles adquisiciones o cambios en la estructura del grupo. IAG puede seguir siendo protagonista de la consolidación aérea europea.
En definitiva, el ejercicio 2026 se presenta como una etapa de consolidación y posicionamiento estratégico para IAG, que combinará desafíos globales con oportunidades de expansión sostenible.