ACCIONES DE NATURGY ENERGY: ANÁLISIS 2025 Y PERSPECTIVAS
Naturgy Energy en 2025: sigue su evolución, riesgos y oportunidades a futuro en el mercado energético español e internacional.
¿Cómo se espera que evolucionen las acciones de Naturgy en 2025?
El comportamiento bursátil de Naturgy Energy Group (antiguamente conocida como Gas Natural Fenosa) en 2025 es uno de los principales focos de atención para inversores interesados en el mercado energético español. Tras varios años de transformación estructural y reorganización estratégica, se avecina un año clave para esta empresa energética integrada, tanto en su división de generación como en la de distribución de gas y electricidad.
En 2024, Naturgy reportó una mejora significativa en su EBITDA y márgenes operativos, gracias a la estabilización de los precios del gas natural y un mayor aporte de renovables. Estas mejoras podrían consolidarse durante 2025, especialmente si continúan las políticas de transición energética en España y Europa. Con su Plan Estratégico 2021–2025 en su fase final, se espera que Naturgy continúe ejecutando desinversiones en activos no estratégicos, foco en energías verdes y expansión internacional, tres elementos que pueden sostener el crecimiento del valor de sus acciones.
Desde la perspectiva bursátil, las acciones de Naturgy acumulan una rentabilidad mixta en los últimos cinco años, aunque se han mantenido atractivas por su dividendo estable y su perfil defensivo. Entre 2022 y 2024, Naturgy ofreció un dividendo anual de entre el 5 % y el 6 %, lo que ha atraído a inversores institucionales y minoristas interesados en activos de bajo riesgo.
De cara a 2025, algunos analistas proyectan un precio objetivo para Naturgy en el rango de 26 a 28 euros por acción, asumiendo estabilidad regulatoria y continuidad en la descarbonización. El consenso también sugiere que, mientras el crecimiento sea moderado, las acciones podrían tener un comportamiento más estable que cíclico, gracias a su base de ingresos predecible y al componente regulado de su modelo de negocio.
No obstante, habrá elementos que seguir de cerca:
- Resultados financieros del primer semestre de 2025
- Evolución de precios de gas natural en el mercado internacional
- Rendimiento de activos renovables recientemente incorporados
- Directrices regulatorias de la Unión Europea sobre redes de distribución
En definitiva, Naturgy en 2025 podría presentar un perfil bursátil sólido si logra ejecutar el cierre de su hoja de ruta planteada en el plan estratégico. El control del riesgo operativo, el mantenimiento del dividendo y la expansión internacional podrían actuar como catalizadores clave para sostener o incluso mejorar el valor en bolsa.
¿Cuáles son los principales drivers que impulsarán Naturgy en 2025?
Los factores que determinarán el rendimiento de Naturgy Energy en bolsa durante 2025 abarcan aspectos internos de gestión estratégica así como elementos macroeconómicos, geopolíticos y regulatorios. Identificar estos drivers de valor es fundamental para comprender el recorrido potencial de sus acciones en los próximos trimestres.
1. Reestructuración empresarial y escisión futura
Uno de los anuncios más relevantes de 2023 fue la propuesta de reestructuración de Naturgy en dos entidades separadas: una centrada en infraestructura regulada (distribución y transporte) y otra enfocada a energías liberalizadas (renovables, comercialización y generación no regulada). Si bien esta decisión aún no se ha implementado formalmente, se espera que en 2025 se den pasos decisivos hacia su ejecución o se descarte de forma definitiva. Esta posible escisión plantea efectos potenciales sobre la valoración de activos y el enfoque inversor, al segmentar riesgos y fuentes de ingresos.
2. Refuerzo de energía renovable
El papel de Naturgy en la transición energética en España es central. Las inversiones en fotovoltaica, eólica y biogás permiten a la compañía ganar cuota en generación limpia, cumpliendo objetivos europeos de descarbonización. En 2025, se espera que entren en operación varios proyectos renovables cuya producción ya ha sido parcialmente contratada, lo que da visibilidad a los ingresos futuros y mejora la percepción de sostenibilidad financiera.
3. Precio de materias primas energéticas
Aunque Naturgy tiene buena parte de sus contratos a largo plazo cubiertos, el precio internacional del gas natural sigue siendo determinante. Cualquier fluctuación por tensiones geopolíticas en Oriente Medio, sanciones a Rusia o incrementos de demanda asiática puede repercutir en los márgenes. Para mitigar ello, la compañía ha reforzado su estrategia de cobertura y diversificación de fuentes de aprovisionamiento.
4. Regulación y relaciones con el gobierno
El marco regulatorio español y europeo va a determinar parte del crecimiento operativo de Naturgy. La evolución de los peajes eléctricos, el acceso a subvenciones por inversiones en transición energética o eventuales impuestos extraordinarios al sector pueden impactar el EBITDA. Por tanto, la interacción con entidades reguladoras es clave para entender la posición competitiva de Naturgy.
5. Dividendos y perfil defensivo
Naturgy ha mantenido su estrategia de retribución atractiva al accionista, con un pay-out del 85 % en los últimos ejercicios. En un entorno con tipos de interés elevados o inestables, las acciones con dividendos estables y flujo de caja predecible —como Naturgy— pueden actuar como valor refugio, atrayendo liquidez de inversores que priorizan la rentabilidad por dividendo frente al crecimiento acelerado.
En conjunto, los cinco drivers analizados posicionan a Naturgy como una compañía sólida, aunque expuesta a riesgos globales. Su capacidad de adaptación estratégica en un entorno cambiante será un factor diferenciador a vigilar en 2025.
¿Qué claves mirar en Naturgy de cara a 2026?
Si 2025 es el año de ejecución final del actual plan estratégico de Naturgy, entonces 2026 marcará el inicio de un nuevo ciclo. La atención estará centrada en la definición de un nuevo horizonte estratégico que determine el papel de la compañía en el complejo ecosistema energético internacional. La solidez de Naturgy se pondrá a prueba en un escenario donde convergen oportunidades y desafíos globales.
1. Renovación del plan estratégico
Tras la culminación del actual roadmap 2021–2025, lo natural sería esperar en el primer semestre de 2026 una presentación oficial del nuevo plan estratégico para el periodo 2026–2030. Este debe incluir proyecciones de CAPEX, objetivos de reducción de emisiones, rentabilidad esperada por área de negocio y nuevas metas de expansión geográfica. La respuesta del mercado dependerá de cuán ambicioso, realista y focalizado a resultados sea el documento estratégico.
2. Riesgos potenciales que pueden afectarle
Si bien Naturgy cuenta con una posición financiera sólida, no está exenta de riesgos estructurales y coyunturales. Entre ellos destacan:
- Volatilidad de los commodities energéticos: movimientos bruscos en los precios del gas natural o petróleo pueden alterar márgenes de beneficio.
- Riesgos regulatorios: continuas reformas en normativas europeas o español pueden modificar modelos de retribución, condiciones de mercado o impuestos sectoriales.
- Socios estratégicos y cambios accionariales: la presencia de fondos como IFM o Criteria Caixa plantea escenarios de potenciales cambios en el gobierno corporativo.
- Tensiones geopolíticas: conflictos internacionales afectan las rutas de suministro, costes logísticos y seguridad energética.
- Presión de ESG y activismo ambiental: exigirán mayor inversión en sostenibilidad, medición y reporting de impacto, así como mayor transparencia en prácticas operativas.
3. Innovación, digitalización y eficiencia
La agenda 2026 para Naturgy deberá profundizar en procesos de digitalización de redes, automatización operativa y priorización de modelos de negocio basados en flexibilidad y resiliencia. Todo esto con el objetivo de aumentar el retorno sobre capital invertido (ROCE) y reducir el coste operativo por MWh. La transición hacia economías descarbonizadas exigirá también competencias nuevas: gestión avanzada de datos energéticos, almacenamiento y soluciones descentralizadas de energía.
4. Posicionamiento internacional
La actividad de Naturgy en mercados como América Latina, Australia o Estados Unidos cobrará una importancia creciente. En 2026 se analizará si estas apuestas han permitido crear nuevos flujos de ingresos o si han supuesto mayores riesgos operativos y de divisa. Fortalecer un perfil global puede mejorar valoraciones futuras, siempre que se consiga una gestión eficiente del riesgo país.
En resumen, 2026 será un año de redefinición de Naturgy, donde la clave estará en amalgamar sus credenciales tradicionales —gestión prudente, dividendos y presencia local— con una mentalidad innovadora que le permita seguir siendo competitiva en un entorno energético en rápida transformación.